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Entre el tricolor y la memoria: una jornada de civismo en la Unidad Educativa Dr. Daniele Sipione

Foto del escritor: Daniele Sipione
Daniele Sipione
30 sept
3 min de lectura

Actualizado: 2 oct

La mañana del viernes 25 de septiembre de 2026 tuvo un significado especial para la comunidad de la Unidad Educativa Particular Dr. Daniele Sipione Fe y Alegría. Bajo un cielo despejado y un clima agradable, estudiantes, docentes, autoridades y padres de familia se congregaron en las instalaciones de la institución para participar en uno de los actos cívicos más representativos de la vida escolar: la proclamación del abanderado, portaestandartes y escoltas, y el Juramento a la Bandera de los estudiantes de tercero de Bachillerato General Unificado.

La ceremonia se desarrolló en el marco de la conmemoración del 26 de septiembre, Día de la Bandera Nacional, fecha que invita a recordar que el tricolor ecuatoriano constituye mucho más que un emblema oficial: representa la historia, la identidad y los valores de una nación. El propio programa preparado para la jornada sintetizaba ese espíritu al señalar que en los colores de la bandera vive la historia y en sus pliegues permanece la memoria de quienes contribuyeron a construir un Ecuador libre y soberano.

PROGRAMA JURAMENTO 2026-2027

Desde los primeros momentos, el acto estuvo marcado por la solemnidad. El ingreso y presentación de las bastoneras de la institución y el cambio de brigadier dieron apertura al programa, seguidos por la presentación de los banderines de primero y segundo de BGU. Posteriormente ingresaron el Pabellón Nacional, los portaestandartes y sus escoltas, acompañados por los estudiantes de tercero de Bachillerato. La bienvenida y oración inicial estuvieron a cargo de la Hna. Rosa Yunga, dando al encuentro el carácter espiritual y comunitario propio de la institución.



Uno de los momentos más simbólicos de la mañana fue el relevo de las banderas. Los estudiantes que habían ostentado estas dignidades durante el año lectivo anterior entregaron los emblemas a quienes asumirían esta responsabilidad en el periodo 2026–2027. El Pabellón Nacional pasó de manos de Steven Calderón a Rocío Alajo; el estandarte de la ciudad de Quito fue entregado por Antony Cobacango a Wendy Perugachi; mientras que el estandarte de la institución fue entregado por Nayeli Perugachi a Emilio Samueza. Después, todos los presentes entonaron el Himno Nacional del Ecuador.


La presencia de los padres de familia de tercero de BGU otorgó a este momento un significado todavía más cercano. Las bandas consagratorias fueron colocadas con participación de los representantes, convirtiendo el reconocimiento académico en una celebración compartida entre familia y escuela. El esfuerzo acumulado durante años de estudio encontró así un instante visible de reconocimiento frente a toda la comunidad educativa.


Pero el momento central estaba todavía por llegar.

Frente al Pabellón Nacional, los estudiantes de tercero de Bachillerato participaron primero en el Juramento Colectivo, dirigido por el Lic. David Chushig, y posteriormente realizaron el Juramento Individual a la Bandera. Uno a uno, los jóvenes renovaron simbólicamente su compromiso con el país y con los principios que representa el tricolor. El programa definía este gesto como un compromiso con la verdad, la honestidad y el amor a la patria, valores que trascienden la ceremonia y adquieren sentido en la conducta cotidiana de cada ciudadano.

La tradicional cobijada con la Bandera Nacional, acompañada por el Himno a la Bandera, constituyó uno de los instantes de mayor carga simbólica y emocional. Para los jóvenes que se encuentran próximos a culminar su formación escolar, aquel contacto con el tricolor representó también una transición: la proximidad del final de una etapa educativa y el inicio de nuevas responsabilidades dentro de la sociedad.


Las palabras de la abanderada Rocío Alajo, seguidas por el Himno Institucional, condujeron hacia el cierre. Finalmente, abandonaron el espacio ceremonial los abanderados, portaestandartes, escoltas, estudiantes de tercero de BGU y banderines, siguiendo el orden establecido para la jornada.


Alrededor de las 10h00, la ceremonia llegó a su fin. Quedaron las fotografías, los abrazos familiares, el reconocimiento al esfuerzo de los estudiantes y, sobre todo, la imagen del amarillo, azul y rojo acompañando uno de los momentos más significativos de su vida estudiantil.


El Juramento a la Bandera celebrado en la Unidad Educativa Dr. Daniele Sipione Fe y Alegría no fue únicamente el cumplimiento de una tradición. Fue una oportunidad para recordar de dónde venimos, reconocer el esfuerzo de quienes se forman en las aulas y reafirmar que el civismo también se construye mediante acciones cotidianas de respeto, responsabilidad, solidaridad y compromiso con los demás.


Porque honrar la bandera no termina cuando concluye una ceremonia. Comienza, precisamente, cuando los valores expresados frente a ella se trasladan a la vida diaria.






Crónica realizada por:

Lcda. Meliza De la Cruz

Editado por: Sebastián Cárdenas

 
 
 

1 comentario


Jorge Luis Castro Ruiz
Jorge Luis Castro Ruiz
01 oct

Muy bonito acto de Juramento a la Bandera. Se motiva a mantener estos espacios en donde se demuestra el patriotismo y el civismo en la Institución Educativa.

FELICIDADES

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